miércoles, 24 de enero de 2007

Saharasia (Lectura Imprescindible)

Los patrones geográficos y sociales de las instituciones patriarcales, represivas, dolorosas, traumáticas, violentas, acorazadas, que lastiman los lazos entre madre y niño y entre hombre y mujer, han sido correlacionados y desarrollados mediante un análisis sistemático de información antropológica de 1170 culturas de diferentes niveles subsistencia.

Cuando este comportamiento fue organizado en un mapa, el desierto hiperárido que abarca el norte de Africa, el Cercano Oriente, Asia Central, al cual llamamos Saharasia, demostró ser el area de extension real de las civilizaciones patriarcales extremas, y de sus instituciones en la Tierra.

Las regiones más lejanas a ese cinturón, ubicadas en Oceanía y América, se caracterizaron por poseer las conductas más amables, no acorazadas, no represivas, que nutren y protegen los lazos entre madre y niño y hombre-mujer.

Una revision sistemática de materiales arqueológicos e históricos sugiere que el patriarcado se desarrolló en primer lugar en Saharasia después del año 4000 AC, el tiempo de la transición ecológica mayor entre los bosques y sabanas al desierto. Los asentamientos y los patrones migratorios de las culturas patriarcales se han trazado, desdes sus orígenes tempranos en Saharasia, para explicar la posterior aparición del patriarcado en regiones externas a esa región.

Previo a las condiciones de sequedad extrema de Saharasia, existen evidencias de culturas matriarcales en todo el mundo, pero no hay evidencia de culturas patriarcales. Se piensa que el matriarcado constituye la forma original, innata y temprana de conducta humana y organización social, mientras el patriarcado, que se perpetúa mediante instituciones inductoras de trauma, se desarrolló en primer lugar entre los Homo Sapiens en Saharasia, bajo las presiones de una severa desertización, hambre e inmigraciones forzadas.

Los hallazgos psicológicos de Wilhelm Reich brindan una comprensión de el mecanismo de las conductas patriarcales (acorazadas, violentas) , que se establecieron y continúan mucho después del trauma social que les dio origen

Fuente: The Origins and Diffusion of Patrism in Saharasia, c.4000 BCE: Evidence for a Worldwide, Climate-Linked
James DeMeo, Ph.D.**

http://www.orgonelab.org/saharasia.htm

* Previously published in: Kyoto Review 23: 19-38, Spring 1990 (Japan) ; Emotion 10, 1991 (Germany); World Futures: The Journal of General Evolution, 30: 247-271, 1991; and Pulse of the Planet 3:3-16, 1991. An extensive presentation of Dr. DeMeo's work on this subject is available in the book Saharasia: The 4000 BCE Origins of Child Abuse, Sex-Repression, Warfare and Social Violence, In the Deserts of the Old World, Natural Energy Works, 1998.

Incertidumbre y curiosidad

Extracto de un intercambio en la lista de correos mindlist@yahoogroups.com

Participante 1:

Oculto significa que está escondido.

Me pregunto si Newton era ocultista. Es uno de los pensadores con más influencia en la historia.

Obviamente estaba interesado en investigar los lugares ocultos del universo. Explicó la gravedad, una de las fuerzas más poderosas... que no se puede ver.

¿Qué lo hizo tan eficaz?

¿Qué le llevó a "subirse a los hombros" de los antepasados y tolerar tantos sinsabores para volverse un científico?

Toleraba la incertidumbre. Creo qeu eso le dió una gran dosis de autoconfianza!

Participante 2

¿Qué sucedería si en lugar de "tolerar la incertidumbre", la utilizáramos a nuestro favor?

La incertidumbre es una de las grandes motivaciones según Richard Bandler (nota: uno de los fundadores de la Programación Neurolinguística). Algunos de los valores más altos que expresamente elige son: curiosidad, flexibilidad y exploración.

La incertidumbre es un gran componente de la curiosidad.

Me parece que Richard no prestó mucha atención a los elementos positivos y negativos, sino que se adentró de lleno en el universo a investigar sin ponerle esas etiquetas.

Estar confundido es muy bueno!

¿De qué modo comienza la fase de conocimiento? Con la confusión.

Para pasar de estar informados al conocimiento, hay que cruzar el territorio de la confusión.

Cuando llegan a este punto, muchos estudiantes abandonan el libro porque no soportan atravesar la confusión, aunque forme parte del proceso de aprendizaje.

Si los profesores en los colegios, lo supieran y entendiesen la importancia que tiene esta etapa del conocimiento, el aprendizaje de los alumnos sería mucho mejor.

Pero esto no es lo que sucede. Las personas temen la confusión (Dios mío, no entiendo nada. No lo consigo. Es demasiado difícil para mi cabeza!»), porque no quieren abandonar la zona de comodidad

Si ante nuestros ojos apareciera algo completamente nuevo, que nunca hubiéramos visto antes, nuestra primera percepción parecería confusa

Pero nuestro cerebro tiene la capacidad de procesar informaciones, siempre y cuando estemos abiertos para
que eso ocurra, y luego lo que era confuso se volverá familiar, y lo que incomprensible se volverá obvio.

La arrogancia (el orgullo, la soberbia) es ceguera cognitiva. Asumir una pose de sabelotodo significa cerrar los canales al conocimiento.

Para llegar al conocimiento, es necesario abrirse a lo nuevo y tener voluntad para aprender, para, sin miedo (¡al contrarío!), penetrar en lo desconocido. Solamente de esta manera es posible superar dificultades y atravesar la confusión.

Lair Ribeiro

Cuántica de Heim

Bienvenido al Expreso a Marte: un viaje de tres horas

Un extraordinario aparato de "Hiperespacio", que podría hacer realidad los viajes interestelares, está siendo investigado por el gobierno de Estados Unidos.

El artefacto hipotético, que ha sido diseñado en sus bases principales pero está basado en la controvertida teoría acerca del "telar" del Universo, podría permitir que una nave espacial viaje a Marte en tres horas, y a una estrella cuya distancia sea de 11 años luz en 80 días, según lo reportado por la New Scientist magazine.

El motor crearía unintenso campo magnético que, de acuerdo con las ideas desarrolladas en primera instancia por el científico Burkhard Heim en la década del 50, produciría un campo gravitacional y resultaría en una propulsión para la nave espacial.

Si un campo magnético suficientemente intenso se crea, la nave podría entrar en una dimensión diferente, en la cual la velocidad de la luz es más alta, y se pueden alcanzar así velocidades increíbles. Cambiando este campo magnético, podría hacerse que la nave "reaparezca" en la dimensión corriente.

La fuerza aérea de USA ha expresado su interés en la idea y se está trabajando en el American Department of Energy, adonde hay un artefacto llamado "Máquina Z", que puede generar este tipo de campos magnéticos requeridos para mover el motor. Falta llevar adelante muchos ensayos, para saber si el artefacto funciona.

El Profesor Jochem Hauser, uno de los científicos que está llevando a cabo la investigación, dijo a The Scotsman que si todo marcha bien, el aparato estará listo en cinco años.

Sin embargo, el Prof Hauser, que es físico en la Facultad de Ciencias Aplicadas de la Universidad de Salzgitter, Alemania, y fue jefe de Aerodinámica de la Agencia Espacial Europea, es cauteloso acerca de la teoría en la que está basado el experimento, que está altamente controvertida y requiere un cambio profundo en nuestra compresión de las leyes de la física.

"Sería maravilloso. Estuve trabajando en sistemas de propulsión por mucho tiempo, y esto sería lo más sorprendente que me ha sucedido. Los beneficios son incalculables" - declaró

"Nuestro trabajo es investigar si esto es verdad, y estamos cumpliéndolo. "

Declara que el artefacto podría hacer que las astronaves viajen a diferentes sistemas solares. "Si la teoría es correcta, entonces esto no es más ciencia ficción, ya es ciencia" , dijo el Prof Hauser said.

"La NASA me contactó y haremos una reunión la semana entrante, con gente de la fuerza aéres (de USA) para proseguir las conversaciones, pero está todo en una etapa muy temprana. Pienso que el escenario más optimista es que dentro de cinco años la tecnología estará funcionando"

La atención de las autoridades de la NASA fue atraída hacia el Prof Hauser y un colega austríaco, Walter Droscher, después de la publicación de un trabajo titulado: "Líneas generales para un aparato de propulsión espacial basado en la teoría cuántica de Heim".

Sitio relacionado
Space science
http://news.scotsman.com/topics.cfm?tid=6
This article: http://news.scotsman.com/scitech.cfm?id=16902006

sábado, 20 de enero de 2007

Hallan una nueva fase de la memoria



Hallan una nueva fase de la memoria

Es esencial para que los recuerdos perduren; descubrimientode jóvenes investigadores argentinos

En el cuento de Borges, Funes el memorioso "no sólo recordaba cada hoja de cada árbol de cada monte, sino cada una de las veces que la había percibido o imaginado".

Funes era incapaz de olvidar hasta la más nimia de las trivialidades, pero el cerebro del común de los mortales da un tratamiento diferenciado a los recuerdos: aunque guarda algunos durante años, renuncia a otros a los pocos días de haberlos adquirido.

¿Qué hace que algunos recuerdos persistan, mientras otros se desvanecen en los laberintos de la memoria?



Un equipo de investigadores del Instituto de Biología Celular y Neurociencias de la UBA empezó a responder esta pregunta. Descubrió que un recuerdo sólo persiste en el tiempo si un cierto número de horas después de haberlo adquirido, el cerebro sintetiza una proteína que intervino en su formación.

"Se sabe muy poco acerca de lo que pasa en el cerebro para que un recuerdo dure días, meses, años o toda la vida -explica Pedro Beckinschtein, primer autor del trabajo que integra su tesis de doctorado y acaba de publicarse en una de las más prestigiosas revistas de la especialidad, Neuron -. Nuestra hipótesis era que tenía que pasar algo similar a lo que ocurría cuando ese recuerdo se formaba."

En el nivel molecular, para adquirir información, es necesario que se fabriquen nuevas proteínas en distintas regiones del cerebro. Los investigadores se centraron en el hipocampo, una región del lóbulo temporal. "En humanos se sabe que las personas que no tienen hipocampo padecen amnesia y no pueden aprender cosas nuevas -detalla Bekinschtein-. En los animales, que es necesario que se fabriquen ciertas proteínas en esta estructura para que las conexiones involucradas en el aprendizaje se estabilicen."

Trabajando con ratas de laboratorio, Bekinschtein y sus colegas (Martín Cammarota, Lionel MüllerIgaz, Lía Bevilacqua, Iván Izquierdo y Jorge Medina) descubrieron que doce horas después de producido el aprendizaje hay una nueva ola de síntesis de proteínas en el hipocampo que determina si ese recuerdo persistirá o no. Es una fase de la memoria -algo así como una estabilización "diferida"- que aun no había sido descripta.

"Sin esas proteínas -aclara el investigador- los animales se acuerdan perfectamente de lo que aprendieron durante 48 horas, pero a la semana ya lo olvidaron. Una de esas proteínas resultó ser un factor de crecimiento neuronal; es decir, una molécula que tiene que ver con el reforzamiento de las conexiones entre las neuronas. Es el «factor neurotrófico derivado del cerebro» (BDNF, según sus siglas en inglés)."

Para demostrarlo, los científicos entrenaron a las ratitas mediante un sencillo procedimiento. Las dejaban en una plataforma de su jaula, pero cuando bajaban, se encontraban con una grilla que les daba un golpe de electricidad.

"Así, el animal aprende a no descender de la plataforma -dice Bekinschtein-. Es un entrenamiento muy simple, muy rápido y muy robusto."

Luego, interfirieron farmacológicamente en la cadena de sucesos moleculares del cerebro. Para analizar la función del BDNF, les inyectaron una molécula que bloqueaba la proteína, y según en qué momento se interfería variaba cuándo y cuánto se acordaban los animalitos. "Si la bloqueábamos cerca del momento de adquisición del aprendizaje -explica Bekinschtein-, el recuerdo directamente no se formaba. Ahora, si la bloqueábamos a las doce horas, los animales se acordaban a los dos días, pero no a los siete."

De modo que esta nueva etapa es necesaria para que el aprendizaje tenga "jerarquía", es decir, para que forme recuerdos perdurables. Es más: según los investigadores, es posible que en el hipocampo se produzcan episodios recurrentes de consolidación para que la traza de memoria se mantenga. "Si yo interfiero con esta fase novedosa que estamos describiendo, el recuerdo en el animal va a durar dos días -detalla Medina-; de modo que resulta obvio que las proteínas que estamos interfiriendo son necesarias para que duren."

"Lo interesante -agrega Bekinschtein- es que este proceso de estabilización de los recuerdos permite que se puedan modular tiempo después de que se formaron. Puede suceder que la adquisición haya sido relativamente débil, pero luego ocurre algo que puede reforzarla de alguna manera y hacer que ese recuerdo se guarde mejor."

Dado que los experimentos fueron realizados en animales, los científicos aún no saben en qué momento exacto se verifica en los seres humanos esta etapa clave para la consolidación de los recuerdos.

"A lo mejor no se da a las 12 horas, sino con el correr de semanas -arriesga Medina-. Podría ocurrir que en los seres humanos los recuerdos estén «sensibles» los tres primeros días, por ejemplo. Pero todavía no lo sabemos, es pura especulación..." Cuando eso se determine exactamente, en principio será factible modificar la duración de los recuerdos, una posibilidad fascinante e inquietante al mismo tiempo. "Se podrá manipular conductual o farmacológicamente la memoria. Por ejemplo, será posible fabricar una pastillita que bloquee o estimule el BDNF para bloquear o consolidar un recuerdo", imagina Medina.

Y concluye: "No sé adónde llegará esta perspectiva terapéutica, pero con esta investigación comenzamos a descubrir cómo se estructura un recuerdo. Sin este conocimiento no hay forma de intervenir. Para eso hay que saber cómo se forma y se guarda en el cerebro y cómo hace para perdurar".

Por Nora Bär
De la Redacción de LA NACION

jueves, 18 de enero de 2007

Prigogine y Toffler: una fertilización de dos campos diferentes

La Ciencia de la Complejidad
El premio nobel de Ilya Prigogine
http://www.geocities.com/ResearchTriangle/Forum/7053/capitulos/capitulo28.html
El premio Nobel belga Ilya Prigogine nos ofrece una sorprendente síntesis de las ideas de orden y caos, azar y necesidad, y de cómo se relacionan con la causación.
El doctor Ilya Prigogine y sus colaboradores de la Universidad Libre de Bruselas y de la Universidad de Texas, en Austin, han asestado un duro golpe a las presunciones de la Segunda Ola al mostrar cómo estructuras químicas y de otro tipo pasan a estadios más elevados de diferenciación y complejidad mediante una combinación de azar y necesidad. Fue por esto por lo que se le concedió a Prigogine el Premio Nobel
Nacido en Moscú, llevado de niño a Bélgica y fascinado desde su juventud por los problemas del tiempo, Prigogine se sintió desconcertado por una aparente contradicción. Estaba, por una parte, la creencia del físico en la entropía, según la cual el Universo camina a la destrucción y que todas las pautas organizadas deben acabar desapareciendo. Por otra, estaba el reconocimiento del biólogo de que la vida misma es organización y de que continuamente estamos creando organizaciones cada vez más elevadas y complejas. La entropía apuntaba en una dirección; la evolución en otra.
Esto llevó a Prigogine a preguntar cómo surgen formas superiores de organización, y a largos años de búsqueda en el campo de la química y en el de la física para encontrar la respuesta.
Hoy, Prigogine señala que en cualquier sistema complejo, desde las moléculas de un líquido hasta las neuronas de un cerebro o el tráfico de una ciudad, las partes del sistema están siempre experimentando cambios en pequeña escala, están en constante flujo. El interior de cualquier sistema se halla estremecido de fluctuaciones.
A veces, cuando entra en juego la realimentación negativa, estas fluctuaciones quedan amortiguadas o suprimidas, y mantenido el equilibrio del sistema. Pero cuando funciona la realimentación amplificadora o positiva, algunas de estas fluctuaciones pueden resultar tremendamente magnificadas..., hasta el punto de verse amenazado el equilibrio de todo el sistema. Las fluctuaciones que surgen en el entorno exterior pueden actuar en este momento y ampliar más la creciente vibración..., hasta que el equilibrio de todo queda destruido y resulta destrozada la estructura existente.
Ya sea a consecuencia de desbocadas fluctuaciones internas o de fuerzas externas, o de ambas, esta quiebra del viejo equilibrio no termina muchas veces en caos o destrucción, sino en la creación de una estructura totalmente nueva en un nivel superior. Esta nueva estructura puede ser más diferenciada, internamente interactiva y compleja que la antigua, y necesita más energía y materia (y, quizás, información y otros recursos) para sostenerse. Refiriéndose principalmente a reacciones físicas y químicas, pero llamando ocasionalmente la atención sobre fenómenos sociales análogos, Prigogine denomina a estos sistemas nuevos y más complejos, “estructuras disipadoras”.
Sugiere que se puede considerar la evolución misma como un proceso que conduce hacia organismos biológicos y sociales crecientemente complejos y diversificados a través del nacimiento de nuevas estructuras disipadoras de orden superior. Así, Prigogine, cuyas ideas tienen resonancias políticas y filosóficas, además de un significado puramente científico, desarrollamos “orden a partir de la fluctuación” o, como expresa el título de una de sus conferencias, “orden a partir del caos”.
Pero esta evolución no puede planearse o predeterminarse de un modo mecanicista. Hasta la formulación de la teoría de los cuantos, muchos destacados pensadores de la Segunda Ola creían que el azar desempeñaba un escaso o nulo papel en el cambio. Las condiciones iniciales de un proceso predeterminaban su resultado. Hoy, en la física subatómica, por ejemplo, está generalizada la opinión de que el azar es lo que domina en el cambio. En los últimos años, muchos científicos, como Jacques Monod en Biología, Walter Buckley en Sociología, o Maruyama en Epistemología y Cibernética, han empezado a fusionar estos opuestos.
La obra de Prigogine no sólo combina el azar y la necesidad, sino que especifica realmente sus mutuas relaciones. En resumen, sugiere que en el preciso momento en que una estructura “salta” a un nuevo estado de complejidad, es imposible, en la práctica e incluso en el terreno de los principios, predecir cuál de muchas formas va a adoptar (1). Pero, una vez elegido un camino, una vez que ha nacido la nueva estructura, vuelve a dominar el determinismo.
En un sugestivo ejemplo, Prigogine describe cómo crean las termitas sus altamente estructuradas madrigueras a partir de una actividad aparentemente desprovista de toda estructuración. Empiezan moviéndose en una superficie de forma casual, desorganizada, deteniéndose acá y allá para depositar sus secreciones. Estos depósitos quedan distribuidos al azar, pero la sustancia contiene un atrayente químico que impele a otras terminas a acudir
De esta manera, las secreciones comienzan a acumularse en unos cuantos lugares y van formando gradualmente una columna o una pared, Si estas
construcciones están aisladas, el trabajo se detiene. Pero si están próximas una de otra, resulta un arco, que se convierte luego en la base de una compleja arquitectura de la madriguera. Lo que empieza con una actividad casual acaba por convertirse en estructuras sumamente refinadas y organizadas. Vemos —como dice Prigogine— “la espontanea formación de estructuras coherentes”. El orden surgido del caos.
Todo esto ataca a la vieja causalidad. Prigogine lo resume del modo siguiente: “Las leyes de la estricta causalidad se nos aparecen hoy como situaciones limitativas, aplicables a cosas altamente idealizados, casi como caricaturas de la descripción del cambio... La ciencia de la complejidad... conduce a una concepción completamente diferente.”
En lugar de permanecer apresados en un universo cerrado que funciona como un reloj mecánico, nos encontramos en un sistema mucho más flexible en el que —como dice Prigogine— “siempre existe la posibilidad de que alguna inestabilidad conduzca a algún nuevo mecanismo. Tenemos realmente un “universo abierto””.
(1) Presumiblemente, esto es válido para el paso de la civilización de la Segunda Ola a la de la Tercera Ola, así como para las reaccionen químicas.
La superideología de la civilización de la Segunda Ola que ahora se está desmoronando quedó reflejada en la forma en que el industrialismo organizó al mundo. La imagen de una Naturaleza basada en partículas discontinuas plasmó en la idea de naciones-Estado soberanas y discontinuas. Hoy, al compás que cambia nuestra imagen de la Naturaleza y la materia se está transformando también la nación-Estado, lo cual constituye un nuevo paso en el camino hacia una civilización de la Tercera Ola.
(Editado del libro de Alvin y Heidi Toffler, La Tercera Ola)

miércoles, 17 de enero de 2007

Campos Morfogénicos o No Locales

De algún extraño modo el universo es un universo participativo.
(John A. Wheeler)

Cuando el libro de Rupert Sheldrake Una nueva ciencia de la vida apareció en Inglaterra, un editorial de Nature, la prestigiosa revista científica, le consideró "el mejor candidato a la hoguera que ha habido en muchos años", y sostenía que sería una pérdida de tiempo y dinero el contrastar sus conjeturas. El Dr. Sheldrake introdujo en este libro la teoría de los campos morfogenéticos, como él llama a los campos no-locales, aquellos no relacionados causalmente.

Estos campos, según el investigador, permiten la transmisión de información entre organismos de la misma especie sin mediar efectos espaciales. Es como si dentro de cada especie del universo, sea ésta una partícula o una galaxia, un protozoo o un ser humano, existiese un vínculo que actuara instantáneamente en un nivel sub-cuántico fuera del espacio y el tiempo. Este vínculo es lo que Sheldrake denomina campo mórfico o morfogenético. Al tratarse de una transmisión de información y no de energía, ello no contradice la Teoría de la Relatividad. Por ejemplo, un roedor australiano puede conocer sin que exista transmisión material, simplemente por resonancia mórfica, algo aprendido por un roedor de su misma especie en Leningrado. Siguiendo con el ejemplo, si llevásemos desde Leningrado a Australia un enemigo natural del citado roedor, el pariente australiano del roedor reconocería al momento a su enemigo al igual que lo hacía su pariente ruso.

Esta teoría le fue sugerida en parte a Sheldrake por ciertos experimentos de psicología animal donde dicho efecto parecía tener lugar. Estos experimentos, realizados en los años 1920 en la Universidad de Harvard por el Dr. William McDougall, trataban de descubrir en qué medida la inteligencia de las ratas era heredada. El Dr. McDougall medía la inteligencia, en este caso, por la habilidad de los roedores en recorrer un pequeño laberinto. Las ratas "inteligentes", aquellas que resolvían el laberinto rápidamente, eran pareadas con otras ratas "inteligentes" y lo mismo se hacía con las ratas "torpes". Veintidós generaciones más tarde, en vez de ser las ratas "inteligentes" las únicas más listas, todas las ratas resultaron poseer una mayor inteligencia a la hora de resolver los laberintos. Las ratas de la camada "menos inteligente" recorrían el laberinto diez veces más rápido que cualquier rata de la camada original.

Otro ejemplo citado por Sheldrake es el de los famosos monos de la isla de Koshima, en aguas de Japón. Un grupo de científicos alimentaba a estos monos con batatas o boniatos sin lavar. Una hembra que respondía al nombre de Imo, descubrió que lavando la batata en el mar, además de perder la piel la molesta arenilla, éstas sabían mejor. Pronto todos los monos de la isla de Koshima aprendieron el truco. Pero, y esto es lo extraño, todos los monos del continente comenzaron a lavar sus boniatos, y ello a pesar de haberse evitado el contacto de los monos de Koshima con los del resto del país. Pero este extraño contagio no sólo funciona con animales, también tiene lugar con cristales. Algunas sustancias son muy difíciles de cristalizar en el laboratorio. Pero tan pronto como un laboratorio tiene éxito en la tarea, la sustancia en cuestión comienza a cristalizar con mucha mayor facilidad en otros laboratorios alrededor del mundo. Al principio se pensó que la causa pudiera ser que investigadores visitantes portaran diminutos trozos de cristal en sus ropas o en sus barbas. Pero finalmente esta causa fue desechada. Aparentemente los cristales aprenden mediante resonancias mórficas.

El Dr. Sheldrake, luego de la publicación de Una nueva ciencia de la vida, realizó dos experimentos para refutar o verificar su teoría. El primer experimento fue patrocinado por la revista New Scientist, de Londres, y el segundo por la Brain/Mind Bulletin, de Los Angeles. Ambos experimentos parecieron confirmar su teoría.

En el experimento patrocinado por New Scientist, a personas de distintas partes del mundo se les dio un minuto para encontrar rostros famosos escondidos en un dibujo abstracto. Se tomaron datos y se elaboraron medias. Posteriormente la solución fue emitida por la BBC en una franja horaria donde la audiencia estimada era de un millón de espectadores. Inmediatamente de realizada la emisión, en lugares donde no se recibe la BBC, se realizó el mismo "test" sobre otra muestra de personas. Los sujetos que hallaron los rostros dentro del tiempo de un minuto fueron un 76 % mayor que la primera prueba. La probabilidad de que este resultado se debiera a una simple casualidad era de 100 contra uno. Según el Dr. Sheldrake, los campos no-locales, o campos morfogenéticos, habían transmitido la información a toda la "especie", sin detenerse en aquellas personas que presenciaron la mencionada emisión de televisión.

En el experimento patrocinado por el Brain/Mind Bulletin de Los Angeles, a varios grupos de personas se les pidió que memorizasen 3 poemas distintos. El primero era una canción infantil japonesa, el segundo un poema de un autor japonés moderno y el tercero un galimatías sin sentido. Tal como la teoría de los campos morfogenéticos predice, la canción infantil, habiendo sido aprendida por millones de niños durante muchas generaciones, aunque éstos fueran japoneses, fue memorizada notablemente más rápido que las otras dos alternativas.

Sheldrake no fue el único en realizar experimentos de este tipo. Gary Schwarz, psicólogo de la Universidad de Yale, patrocinó un experimento similar en el Tarrytown Executive Conference Center de Nueva York. A estudiantes de Yale que no sabían hebreo se les mostraron palabras hebreas de tres letras, la mitad de ellas sin sentido. Los estudiantes obtuvieron mejores resultados en el reconocimiento de palabras "reales" en una proporción superior a la que cabría esperar como mero fruto del azar.

Debido a que la ciencia institucional se ha vuelto conservadora, tan limitada por los paradigmas convencionales, algunos de los problemas más fundamentales son ignorados, tratados como tabú o puestos en el último lugar de la agenda científica.
(Rupert Sheldrake)

Nuestra conciencia, según Jack Sarfatti, puede percibir al instante y, al instante, influir sobre cualquier parte del universo. Puede abandonar el cuerpo y vagar más deprisa que un fotón a través de ámbitos infinitos sobre cualquier parte del universo. En palabras del propio Sarfatti: "Dudo de la existencia de poderes de psicoquinesis y de la transferencia supraluminal de información. Sin embargo acepto la posibilidad de su existencia, ya que la mecánica cuántica parece tener sitio para ellas".

guessing is always more fun than knowing
(W. H. Auden)